La música forma parte de nuestra biología. No solo tenemos una gran capacidad de memoria para ella, sino que investigaciones recientes parecen confirmar que existen áreas y conexiones en nuestro cerebro que sirven específicamente para el procesamiento de la música. El cerebro fragmenta y analiza los distintos componentes de la música (tono, timbre, ritmo...) En zonas separadas y luego las pone en conexión mediante distintos circuitos neuronales para percibirla globalmente. Por ejemplo, en el caso de la melodía , parece que el celebro decodifica primero su perfil en un área de la parte derecha, pero cuando queremos precisar su intervalos se pone en funcionamiento. una región en la parte izquierda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario